Medjugorje tiene un lugar en la Nueva Evangelización, afirma enviado especial del Papa

REDACCIÓN CENTRAL, 05 Abr. 17 / 10:57 am (ACI).- En conferencia de prensa realizada este miércoles 5 de abril, el enviado especial de la Santa Sede, Mons. Henryk Hoser, afirmó que “Medjugorje ya está en la Nueva Evangelización”.

El Prelado, que es Arzobispo-Obispo de Warsawa-Praga en Polonia, fue designado como enviado especial a Medjugorje con un objetivo “exclusivamente pastoral” en febrero de este año.

En la conferencia de prensa transmitida por http://marytv.tv/, el Arzobispo polaco habló en francés, que no es su lengua nativa; y fue interpretado en inglés y croata.

Mons. Hoser afirmó: “Creo que Medjugorje ya está en la Nueva Evangelización. Los números que les he dado prueban eso. La dinámica del crecimiento de peregrinos muestra que las necesidades también crecen”.

Entre los números a los que se refiere están las 610 vocaciones de países como Estados Unidos, Italia y Alemania que han tenido su origen en Medjugorje y los 2,5 millones de peregrinos que llegan a este lugar de Bosnia Herzegovina cada año, según explicó.

“Hay otra cosa importante que es la casa de retiros Domus Pacis. Hay más de mil grupos que han pasado por aquí, con más de 42 mil participantes en los últimos años. Esos ejercicios espirituales transforman a la gente interiormente”, resaltó el Prelado.

Todo esto, dijo, “muestra la intensidad de la vida cristiana en Medjugorje que puede ser aplicada a otros lugares”.

Las “apariciones”

Consultado sobre si considera o no reales las supuestas apariciones de la Virgen en Medjugorje, el Arzobispo dijo que no le compete pronunciarse al respecto.

“No es mi rol hablar sobre si estas apariciones son genuinas o no porque la Iglesia aún no lo ha definido”, explicó Mons. Hoser. Eso, precisó, “es el trabajo de la comisión del Cardenal Ruini”.

El Arzobispo se refirió a la comisión de investigación presidida por el Cardenal italiano Camillo Ruini, conformada por teólogos de distintas nacionalidades que fueron encargados, en marzo de 2010 por el entonces Papa Benedicto XVI, para investigar las supuestas apariciones marianas de Medjugorje.

Mons. Hoser explicó asimismo que “hablo sobre las apariciones porque así se les llama aquí” y comentó que “también espero la decisión final de la comisión y del Papa Francisco”.

“Desafortunadamente no puedo hablar del material de esta comisión porque no ha sido publicado. Puedo hablar con el Cardenal Ruini pero no puedo decir nada”, reiteró el Prelado.

El enviado especial dijo además que como parte de su misión se ha reunido con los videntes “pero no en el sentido profundo porque eso corresponde a la comisión doctrinal presidida por el Cardenal Ruini”.

“Aquí, de acuerdo a los videntes, las apariciones siguen a las personas, y eso genera dificultades para llegar a la decisión final”, agregó.

El Arzobispo también comentó un episodio en su visita en el que conversó con algunos fieles polacos junto a la imagen de la Virgen que está en la cima de una colina en Medjugorje.

El Prelado dijo que efectivamente lo hizo, pero precisó que “allí encontré a un grupo de peregrinos polacos y conversamos un poco sobre la devoción mariana. Yo no los lideré como dijeron algunos medios”.

Enviado del Papa Francisco aclara situación de peregrinaciones a Medjugorje

ROMA, 11 Dic. 17 / 07:18 pm (ACI).- Mons. Henryk Hoser, enviado del Papa Francisco para Medjugorje, aclaró en entrevista con un medio italiano que si bien se pueden organizar peregrinaciones de oración, estas tienen que ser “espirituales y no referidas a las apariciones de la Virgen a los videntes”.

Mons. Hoser hizo esta aclaración luego de que varios medios hicieran eco a unas declaraciones suyas del 7 de diciembre al sitio web católico Aleteia, donde dijo que “el culto en Medjugorje está permitido. No está prohibido y no debe hacerse en secreto”.

“Hoy, las diócesis y otras instituciones pueden organizar peregrinaciones oficiales. No hay ningún problema”, añadió.

En entrevista con el diario italiano Il Giornale, el Arzobispo dijo que “es verdad lo que dije, aunque tal vez un poco exagerado en el tono, pero es absolutamente auténtico que se puede organizar peregrinaciones de oración a Medjugorje sin ningún problema, siempre que sean espirituales y no referidas a las apariciones de la Virgen a los videntes”.

En ese sentido, ante la insistencia del medio, el Arzobispo-obispo emérito de Varsovia-Praga dijo que “se debe distinguir entre el culto y las apariciones. Si un obispo quiere organizar una peregrinación de oración a Medjugorje para rezar a la Virgen, puede hacerlo sin problemas. Pero si se trata de peregrinaciones organizadas para ir allá por las apariciones, no se puede, no hay autorización para hacerlo”.

Mons. Hosek dijo que “el culto mariano en Medjugorje no está absolutamente prohibido”. “Es siempre accesible, porque es universal. No sirve alguna autorización, por tanto, para rezar a la Virgen”, indicó.

En ese sentido, añadió que el decreto de los obispos de ex Yugoslavia que desaconsejaba las peregrinaciones a esta localidad “no está más activo”.

Sobre los videntes

En sus declaraciones a Il Giornale, el enviado del Papa Francisco recordó que “el problema de los videntes no está todavía resuelto”. “En el Vaticano están trabajando. El documento está en la Secretaría de Estado y se debe esperar”.

“Obviamente sirve un pronunciamiento del Papa que ha querido un modo de estudiar la relación de la comisión presidida por el Cardenal (Camillo) Ruini”, señaló.

Asimismo, se refirió a las peregrinaciones que ha visto en esta localidad de Bosnia Herzegovina. “He encontrado un culto correcto, cristocéntrico, clásico. No he encontrado aspectos extraños o no conocidos por la Iglesia”.

Sobre los sacerdotes, dijo que “se comportan bien, debo decirlo, confiesan mucho. No es un lugar de vacaciones, no hay circunstancias tales que puedan hacer pensar que los sacerdotes van allá para divertirse”.

El 11 de febrero de 2017 la Santa Sede informó que el Papa nombró a Mons. Henryk Hoser como “enviado especial” a Medjugorje con un objetivo “exclusivamente pastoral”; y no con motivo de la supuesta aparición mariana, cuya cuestión doctrinal es competencia de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

“La misión tiene el objetivo de adquirir un conocimiento más profundo de la situación pastoral de esa realidad y, sobre todo, de las exigencias de los fieles que van en peregrinación y, en base a eso, sugerir eventuales iniciativas pastorales para el futuro. Tendrá, por tanto, un carácter exclusivamente pastoral”, señaló el texto.

“El enviado especial –explicó ese día el Director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, Greg Burke–, no entrará en el mérito de las apariciones marianas, que son un asunto doctrinal de competencia de la Congregación para la Doctrina de la Fe”.

12 frases del Papa Francisco sobre la Virgen María que te llenarán de esperanza

El Papa Francisco, en cada una de sus homilías acerca de nuestra siempre Madre virginal, nos asegura que María mira a todos y a cada uno de nosotros, como madre y con una gran ternura, misericordia y con amor, y siempre nos anima a sentir su mirada amable.

En una oportunidad, nos indicó que “está huérfano el cristiano que no tiene a María como madre”. Y es que el Santo Padre ya casi no termina ninguno de sus discursos sin invocar el poderoso auxilio de nuestra Señora y Reina de todos los cristianos

Y es que ella es modelo toda vocación, no tuvo miedo a decir su «fiat» a la llamada del Señor, al encuentro divino de Dios con la humanidad. Y es que Ella nos acompaña y nos guía, nos enseña el significado de vivir en el Espíritu Santo y a saber acoger la novedad de Dios en nuestra vida.

A continuación, unas frases de enseñanzas que nos brinda el Papa Francisco acerca de María:

  1. Un cristiano sin la Virgen está huérfano. También un cristiano sin Iglesia es un huérfano. Un cristiano necesita de estas dos mujeres, dos mujeres madres, dos mujeres vírgenes: La Iglesia y la Madre de Dios
  2. La Virgen hace precisamente esto con nosotros, nos ayuda a crecer humanamente y en la fe, a ser fuertes y a no ceder a la tentación de ser hombres y cristianos de una manera superficial, sino a vivir con responsabilidad, a tender cada vez más hacia lo alto.
  3. Es una mamá ayuda a los hijos a crecer y quiere que crezcan bien, por ello los educa a no ceder a la pereza (que también se deriva de un cierto bienestar) a no conformarse con una vida cómoda que se contenta sólo con tener algunas cosas.
  4. María nos da la salud, es nuestra salud.
  5. Es la mamá cuida a los hijos para que crezcan más y más, crezcan fuertes, capaces de asumir responsabilidades, de asumir compromisos en la vida, de tender hacia grandes ideales.
  6. María es madre y una madre se preocupa sobre todo por la salud de sus hijos…. La Virgen custodia nuestra salud. ¿Qué quiere decir esto? Pienso sobre todo en tres aspectos: nos ayuda a crecer, a afrontar la vida, a ser libres
  7. La Virgen María, por tanto educa a sus hijos en el realismo y en la fortaleza ante los obstáculos, que son inherentes a la vida misma y que ella misma padeció al participar de los sufrimientos de su Hijo
  8. Es una madre que lleva al hijo no siempre sobre el camino “seguro”, porque de esta manera no puede crecer. Pero tampoco solamente sobre el riesgo, porque es peligroso. Una madre sabe equilibrar estas cosas. Una vida sin retos no existe y un chico o una chica que no sepa afrontarlos poniéndose en juego ¡no tiene columna vertebral!
  9. María lucha con nosotros, sostiene a los cristianos en el combate contra las fuerzas del mal.
  10. María es la madre que con paciencia y ternura nos lleva a Dios, para que desate los nudos de nuestra alma.
  11. María es la buena mamá, una buena mamá no sólo acompaña a los niños en el crecimiento, sin evitar los problemas, los desafíos de la vida, una buena mamá ayuda también a tomar las decisiones definitivas con libertad.
  12. Toda la existencia de María es un himno a la vida, un himno de amor a la vida: ha generado a Jesús en la carne y ha acompañado el nacimiento de la Iglesia en el Calvario y en el Cenáculo.

Oración a la Virgen María:

María, haznos sentir tu mirada de madre, guíanos a tu Hijo, haz que no seamos cristianos de escaparate, sino de los que saben mancharse las manos para construir con tu Hijo Jesús su Reino de amor, de alegría y de paz.

Por el mismo Jesucristo, Nuestro Señor.

Amén.

Consejo del Papa Francisco sobre María

Queridos hermanos: María, la Salus Populi Romani, es la mamá que nos dona la salud en el crecimiento, para afrontar y superar los problemas, en hacernos libres para las opciones definitivas; la mamá que nos enseña a ser fecundos, a estar abiertos a la vida y a ser cada vez más fecundos en el bien, en la alegría, en la esperanza, a no perder jamás la esperanza, a donar vida a los demás, vida física y espiritual.

Nuestro camino de fe está unido de manera indisoluble a Maríadesde el momento en que Jesús, muriendo en la cruz, nos la ha dado como Madre diciendo:

“He ahí a tu madre” (Jn 19,27)

El Papa Francisco dedicó la catequesis a reflexionar sobre la esperanza cristiana, en concreto sobre María como ejemplo de esa esperanza.

“María no es una mujer que se deprime ante las incertidumbres de la vida, especialmente cuando nada parece ir por el camino correcto. No es mucho menos una mujer que protesta con violencia, que injuria contra el destino de la vida que nos revela muchas veces un rostro hostil. Es en cambio una mujer que escucha”.

A continuación, el texto completo de la catequesis del Papa Francisco:

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

En nuestro itinerario de catequesis sobre la esperanza cristiana, hoy miramos a María, Madre de la esperanza. María ha atravesado más de una noche en su camino de madre. Desde la primera aparición en la historia de los Evangelios, su figura emerge como si fuera el personaje de un drama.

No era simplemente responder con un “si” a la invitación del ángel: sin embargo, ella, mujer todavía en la flor de la juventud, responde con valentía, no obstante, no sabía nada del destino que le esperaba. María en aquel instante se presenta como una de las tantas madres de nuestro mundo, valerosa hasta el extremo cuando se trata de acoger en su propio vientre la historia de un nuevo hombre que nace.

Aquel “si” es el primer paso de una larga lista de obediencias –¡larga lista de obediencias!– que acompañaran su itinerario de madre. Así María aparece en los Evangelios como una mujer silenciosa, que muchas veces no comprende todo aquello que sucede a su alrededor, pero que medita cada palabra y cada suceso en su corazón.

En esta disposición hay fragmento bellísimo de la psicología de María: no es una mujer que se deprime ante las incertidumbres de la vida, especialmente cuando nada parece ir por el camino correcto. No es mucho menos una mujer que protesta con violencia, que injuria contra el destino de la vida que nos revela muchas veces un rostro hostil.

Es en cambio una mujer que escucha: no se olviden que hay siempre una gran relación entre la esperanza y la escucha, y María es una mujer que escucha, que acoge la existencia, así como esa se presenta a nosotros, con sus días felices, pero también con sus tragedias que jamás quisiéramos haber encontrado. Hasta la noche suprema de María, cuando su Hijo es clavado en el madero de la cruz.

Hasta ese día, María había casi desaparecido de la trama de los Evangelios: los escritores sagrados dejan entrever este lento eclipsarse de su presencia, la suya permanece muda ante el misterio de un Hijo que obedece al Padre. Pero María reaparece justamente en el momento crucial: cuando buena parte de los amigos han desaparecido por motivo del miedo.

Las madres no traicionan, y en aquel instante, a los pies de la cruz, ninguno de nosotros puede decir cual haya sido la pasión más cruel: si aquella de un hombre inocente que muere en el patíbulo de la cruz, o la agonía de una madre que acompaña los últimos instantes de la vida de su hijo. Los Evangelios son lacónicos, y extremamente discretos. Registran con un simple verbo la presencia de la Madre: ella “estaba” (Jn 19,25).

Ella estaba. No dicen nada de su reacción: si lloraba, si no lloraba… nada; ni mucho menos una pincelada para describir su dolor: sobre estos detalles se habrían luego lanzado la imaginación de los poetas y de los pintores regalándonos imágenes que han entrado en la historia del arte y de la literatura. Pero los Evangelios solo dicen: ella “estaba”. Estaba allí, en el momento más feo, en momento cruel, y sufría con su hijo. “Estaba”.

María “estaba”, simplemente estaba ahí. Estaba ahí nuevamente la joven mujer de Nazaret, ya con los cabellos canosos por el pasar de los años, todavía luchando con un Dios que debe ser sólo abrazado, y con una vida que ha llegado al umbral de la oscuridad más densa. María “estaba” en la oscuridad más densa, pero “estaba”.

No se había ido. María está ahí, fielmente presente, cada vez que hay que tener una candela encendida en un lugar de neblina y tinieblas. Ni siquiera ella conoce el destino de resurrección que su Hijo estaba en aquel instante abriendo para todos nosotros los hombres: está ahí por fidelidad al plan de Dios del cual se ha proclamada sierva desde el primer día de su vocación, pero también a causa de su instinto de madre que simplemente sufre, cada vez que hay un hijo que atraviesa una pasión.

Los sufrimientos de las madres… todos nosotros hemos conocido mujeres fuertes, que han llevado adelante tantos sufrimientos de sus hijos…

La reencontraremos el primer día de la Iglesia, ella, Madre de esperanza, en medio a aquella comunidad de discípulos así tan frágiles: uno había negado, muchos habían huido, todos habían tenido miedo (Cfr. Hech 1,14). Pero ella, simplemente estaba allí, en el más normal de los modos, como si fuera del todo natural: en la primera Iglesia envuelta por la luz de la Resurrección, pero también por las vacilaciones de los primeros pasos que debía cumplir en el mundo.

Por esto todos nosotros la amamos como Madre. No somos huérfanos: tenemos una Madre en el cielo: es la Santa Madre de Dios. Porque nos enseña la virtud de la esperanza, incluso cuando parece que nada tiene sentido: ella siempre confiando en el misterio de Dios, incluso cuando Él parece eclipsarse por culpa del mal del mundo.

En los momentos de dificultad, María, la Madre que Jesús ha regalado a todos nosotros, pueda siempre sostener nuestros pasos, pueda siempre decirnos al corazón: “Levántate. Mira adelante. Mira el horizonte”, porque Ella es Madre de esperanza. Gracias.

VATICANO, 10 May. 17 / 04:55 am (ACI)